Energía Geotérmica

Energía Geotérmica

La energía geotérmica es la energía calorífica contenida en el interior de la tierra que se transmite por conducción térmica hacia la superficie.

Los usos medicinales y turísticos son la forma más antigua de aprovechamiento de esta energía. En la actualidad también tiene otras aplicaciones como el suministro de calor (calefacción en la edificación, usos industriales, agrícolas, …) o la generación de electricidad.

Hay dos tipos fundamentales de reservas geotérmicas: las hidrotérmicas, que contienen agua a alta presión y temperatura, almacenada bajo la corteza de la tierra en una roca permeable cercana a una fuente de calor; y los sistemas de roca caliente, formados por capas de roca impermeable que recubren un foco calorífico. En cada caso su forma de aprovechamiento es diferente.


Tipos de Yacimientos

Podemos encontrar básicamente distintos tipos de campos geotérmicos dependiendo de la temperatura a la que sale el agua:

Yacimientos de muy baja temperatura:
A partir de los 15 ºC

Yacimientos de baja temperatura:
Los fluidos se calientan a temperaturas comprendidas entre 20 y 60 ºC. Esta energía se utiliza para necesidades domésticas, urbanas o agrícolas.

Yacimientos de temperatura media:
Los fluidos de los acuíferos están a temperaturas menos elevadas, normalmente entre 70 y 150 ºC. Por consiguiente, la conversión vapor-electricidad se realiza a un menor rendimiento y debe utilizarse como intermediario un fluido volátil. Se pueden explotar estos recursos con pequeñas centrales eléctricas. Su uso más racional es utilizar directamente la energía térmica en procesos de calefacción y de refrigeración (por absorción).

Yacimientos de alta temperatura:
Existen en las zonas activas de la corteza. Su temperatura está comprendida entre 150 y 400 ºC. Se produce vapor en la superficie que, conducido a unas turbinas, genera electricidad.


Aplicaciones Geotérmicas

Centrales geotérmicas:
Son aquellas que aprovechan el calor geotérmico para generar electricidad. Lo pueden hacer aprovechando directamente el vapor retenido en las capas internas de la tierra, o bien utilizando un fluido intermedio para que se vaporice.

Aplicaciones de uso directo:
Son las que utilizan la energía como calefacción ambiente o para la producción de agua caliente para usos industriales, agrícolas o residenciales.

Bombas de calor geotérmicas:
Utilizan la energía de los suelos poco profundos para calentar y refrigerar edificios. Una bomba de calor consiste en unos tubos enterrados en el terreno, un intercambiador de calor y un sistema de conductos en el interior del edificio.